Tenemos una capacidad productiva
de unos 6.000.000 kg . Contamos
con proveedores profesionales muy
comprometidos, ya que, para obtener
un gran vino, el trabajo comienza
en el viñedo. La Directora
Técnica controla todo el
ciclo vegetativo, empleando una
amplia base de datos para seleccionar
las uvas de los distintos tipos
de vino que elaboramos.
Tras la elaboración de
la uva y la fermentación
alcohólica en depósitos
de acero inoxidable, se seleccionan
los vinos en función de
sus características: vinos
jóvenes, crianzas y reservas.
En el primer caso buscando fruta
y aroma, y para el resto optando
por vinos con mayor estructura
que aguanten largas crianzas.
La crianza de los vinos se hace en
barricas de roble francés
de diferentes proveedores, lo que
nos da vinos con una mayor complejidad
y unos aromas a roble muy suaves.
El tiempo de permanencia en barrica
depende de los vinos (cada añada
es distinta), pero siempre con un
mínimo de 12 meses para el
crianza y de 24 meses para el reserva.
Los vinos dedicados a Crianza y Reserva
son embotellados y permanecen en
botellero para que salgan al mercado
en su momento óptimo, cuando
son etiquetados.