Para conseguir un buen vino, tan
importante es el tipo de uva, el
clima y el suelo como el proceso
de elaboración. La uva más
sana y de mejor calidad puede dar
lugar a vinos mediocres si no recibe
el trato adecuado, y viceversa, una
uva de mediana calidad puede convertirse
en un vino correcto si se le aplican
los cuidados necesarios.
Cuatro son
los pasos básicos
que se producen en la elaboración
del vino:
Vendimia: cuando
la uva alcanza su madurez (mediados
de septiembre- finales de octubre),
se produce la vendimia. Para saber
cuándo
es el momento adecuado para la
vendimia, se analiza la uva en
diferentes ocasiones para conocer
su grado de madurez, su acidez
y su riqueza en azúcares.
Transporte: el objetivo es conseguir
que la uva llegue a la bodega entera,
sin que se deteriore en el transporte.
El tiempo transcurrido entre su
recolección y su llegada
a la bodega no ha de ser mayor
de una hora.