Fueron los
pueblos mediterráneos
quienes, a través del Ebro,
introdujeron el cultivo de la vid
en La Rioja. Pero es a los monjes
de la comarca a quienes se les atribuye
la difusión de la cultura
vitivinícola. Gonzalo de Berceo,
ya en el siglo XIII, hacía
referencia al vino en sus versos:
En las reservas
de Marqués
de Campo Nuble se manifiesta, en
toda su plenitud, la experiencia
y el buen hacer de esta centenaria
bodega riojana que, no conforme con
seguir los tradicionales métodos
de crianza de Rioja, ha sabido imprimir
a sus vinos un carácter de
modernidad.
Gracias a un
constante proceso de inversión,
varios miles de barricas de diferentes
tipos de robles albergan los más
selectos vinos de cada cosecha,
sabiamente conducidos en su proceso
evolutivo por un equipo técnico
que aúna la experiencia
acumulada a lo largo de todo un
siglo, con los más avanzados
conocimientos enológicos.
Trasiegas y ensamblajes son realizados
con mimo artesanal, hasta conseguir
que cada vino alcance el equilibrio
perfecto y su máxima
expresión de calidad.